T1E9. Mil pasos adelante

Ni de aquí ni de allí
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T1E9. Mil pasos adelante
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En esta segunda parte de la conversación, Paula, joven migrante venezolana en Barcelona, profundiza en su experiencia migratoria y en las dificultades de regularizar su situación como estudiante. Habla sobre el valor de la constancia, de las redes de apoyo entre migrantes y de lo que implica echar raíces en un país nuevo cuando regresar no es una opción.

Con honestidad y fortaleza, comparte sus reflexiones sobre el arraigo, la resiliencia cotidiana y el peso emocional de tomar la decisión de no volver. Esta conversación es un testimonio íntimo sobre crecer sola en otro país, encontrar estabilidad y construir un futuro desde cero.

🧳 Ideal si te interesa: la migración venezolana, procesos de regularización, educación en el exterior y experiencias de arraigo en España.

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Transcripción:

Bienvenidos a Ni de aquí ni de allí, un podcast en el que escucharás la voz de los hijos de los valientes. Los hijos de aquellos hombres y mujeres que abandonaron su país de origen y llegaron a España durante los 90 y principios de los 2000.

Mi nombre es Michelle y seré quien te acompaña en este podcast en el que hablaremos sobre la identidad cultural de los inmigrantes de segunda generación o hijos de inmigrantes hispanoamericanos en España. Puedes encontrar más información acerca de estos conceptos, los países que tratamos y más en mishaguilar.com/nideaquinidealli

Esta es la segunda parte de la entrevista Paula, en donde nos hablará de por qué decidió estudiar Humanidades, de la inmigración y de la fundación Mujeres Pa’lante.

Paula: Mi mamá decía siempre en plan, en un momento pasará la tormenta. No sabrás ni cómo pasará la tormenta, pero pasará la tormenta. Y así fue. Yo creo que tienes que seguir. Yo no tenía mucha idea. Yo la verdad es que era bastante inmadura, o sea, para mi edad, o sea, para cualquiera que tenía 21 años y estaba sola.

Y realmente no sabía cómo hacerlo. Yo lo que tenía en claro es que quería terminar la carrera, porque era lo que había venido a hacer aquí. Entonces, yo sabía que tenía que aguantar. Lo que pasa es que mientras aguantabas, tenías que comer o tenías que pagar el metro. Y yo no tenía para pagar el metro y tenía que ir a exámenes. O sea, había un montón de cosas que eran bastante difíciles de hacer.

Pero bueno, yo creo que hay que tener mucha fortaleza. Yo creo que eso es algo que los venezolanos estamos aprendiendo bastante, que es como si en Venezuela echarle bolas a la vida. Que es tener una constancia súper fuerte, súper fuerte. No es dejarte caer porque no tienes comida ese día o porque, no sé, tienes que sobrevivir de galletas, sabes. Hay un montón de cosas que tienes que pasar. Yo tengo muchos amigos que se han venido después de mí.

Tengo una amiga, por ejemplo, en Francia, que está haciendo Au Pair. Y en un momento se quedó sin casa. Y estaba, claro, llorando, pero me decía, pero es que no sé a dónde ir. Y yo decía, es tu bautizo. Es tu bautizo en el mundo. Yo también me quedo sin casa y no sé a dónde ir, sabes.

Es lo que no, yo decía, hay que pasar por ello. Y lamentablemente tienes que pasar por esto. Y yo creo que te hace una persona mucho más con los pies en la tierra. Eso sí. Eso sí, te hace crecer mucho y de un trancaso, eso sí, de una vez. Y bueno, pero al final yo creo que vale la pena.

Si tú ves que puedes ayudar a tu familia. Yo creo que para mí lo más importante es poder ayudar a mi familia o a mis abuelos o a mis tíos que siguen en Venezuela. Cuando les puedo depositar por muy poco que les pueda depositar para ellos es muchísimo dinero.

Entonces, cuando tú ya llegas a ese punto de tranquilidad que sabes que no nada más tienes que ayudar a ti, sino que ya puedes empezar a ayudar a los demás, sabes que vale la pena todo. Y yo creo que para mí lo valió. O sea, y no es que ahora todo sea así, ahora estoy un pradero de flores y me cantan unas ranas, ya sabes, en plan, no. Pero, pero bueno, con trabajo duro yo creo que eso, eso es lo que, lo que sale, uno sale adelante trabajando duro. Para mí es, es, es mi filosofía, ¿no? Seguir adelante y ser constante con lo que quieres y con lo que sueñas.

Michelle: Paula, ¿cómo decidiste y por qué decidiste estudiar Humanidades?

Paula: Es la pregunta que yo creo que la hemos tenido todos. Que hemos estudiado Humanidades. Bueno, fue algo muy gracioso, yo creo. Yo quería estudiar periodismo cuando salí del colegio. Y la verdad es que quería estudiar periodismo, yo no sabía exactamente a quién me quería dedicar. Como mucha gente.

O sea, sabía que en lo que era bueno en el cole. Entonces sabía lo que más o menos me gustaba. Entonces periodismo era algo que realmente pues cumplía con todo, ¿no? A mí me gusta muchísimo la historia, muchísimo, muchísimo la historia. Y algo que me apasionaba.

Y bueno, y leía un montón y me encantaba. Entonces, en Venezuela no existe Humanidades. O sea, existe, no existe como como carrera. Entonces yo iba a estudiar periodismo. Voy en Caracas. Bueno, eso es lo que lo que lo que tenía planeado antes de venirme para acá.

Cuando me vine para cuando empecé a hacer los trámites de la selectividad, el apruebo y tal, empiezas a ver los trámites de hacerla, de intentar, o sea, de de quedar en las universidades, ¿no? Sí, estaba muy segura del periodismo y pensé, lo metí en todas, en todo el periodismo en Madrid y en Barcelona, porque realmente yo no sabía tampoco a dónde me quería venir. Estaba en los dos sitios, a mí me encantaba Barcelona, pero obviamente me metí en los dos lugares.

Y dos días antes de que, sabes?, que se te cierre como la página de la Generalitat, no me acuerdo ya ni cuál era, que tienes que poner todas tus opciones, empecé a ver la Pompeo, empecé a ver lo que ofrecía y veo el grado de Humanidades. Y me encantó. O sea, me encantó. Dije, wow, wow, wow, esto es exactamente lo que yo quiero hacer, ¿no? Yo sabía que era un, que no era periodismo y no iba a ser periodista, ¿no?

Pero era lo que realmente me gustaba mucho, el, el, la oferta que traían de de claro, yo lo vi todo en papel. Ahora, pues ahora quizás me lo pienso más. Mentira. Pero realmente, realmente me gustó muchísimo, ¿no? Cuando, no sé, eh, historia antigua o cultura clásica, ¿no? Yo veía todo eso y se me iluminaban los ojos. Y dos días antes, quité, o sea, no, no quité periodismo, pero puse Humanidades arriba. También tengo en cuenta que no entendía mucho de las notas de corte. O sea, yo estaba ahí en plan y no sabía qué humanidad es.

Pues obviamente por lo obvio, porque mucha, mucha, mucha menos gente la quiere, tiene menos baja a la nota de corte. Yo iba metiendo. Y entonces metí Humanidades en la Pompeu, creo que en la UAB también. Y después metí Humanidades en la Carlos III de Madrid. Y quedé en la Pompeo en la Carlos III de Madrid. Y, bueno, por eso. Pero fue una cuestión de dos días antes. O sea, no sé dónde sería ahora realmente si no hubiera puesto Humanidades, porque la metí con las dos y las dos al mismo tiempo. Y quedé en las dos.

Lo que pasa es que en Madrid, por casualidad de la vida, como había alguien, alguien tenía que estar presencial para inscribirte. En Madrid yo tenía una amiga, pero ese momento ya se fue de viaje. Pues entonces nada más tenía alguien en Barcelona y me vine a Barcelona, pero fue así. O sea, no es que tenía amigos en Barcelona, muchísimos amigos o una tía lejana en Barcelona. Yo me vine y así, a lo loco. Y yo sabía que quería estudiar fuera cuando empecé a hacer la selectividad.

Sabía que quería estudiar en España porque sobre todo en ese momento no habían subido las matrículas, las subieron el día que yo empecé a la universidad. Pero comparado con toda Europa, realmente era una educación buena y una educación no tan cara. Entonces, cuando lo comparas con, claro, y además que hablaba el idioma, ¿no? O sea, eso ayudaba un montón porque cuando yo estuve en Dublín, un año en Dublín te podías salir en 11.000 euros. Claro, yo no podía pagar esto. Y yo sé que, por ejemplo, ahora en Francia, por ejemplo, las matrículas son mucho más bajas.

Pero, pero claro, no lo mismo. Entonces me vine a España y realmente fue así, por ejemplo, por lo cual también ahora vivo en Barcelona. Y la verdad es que la mejor decisión también muy contenta de haberme venido para acá. Pero realmente es donde más o menos me fue llevando la vida, yo creo. Incluso cuando yo nunca he sido muy de voy con el con el viento, no soy bastante ansiosa, pero al final terminé aquí. Pero fue por eso realmente que estudié Humanidades y y ahora mismo realmente tampoco me arrepiento.

O sea, fue, mucha gente todavía no sabe ni para qué sirven. Todavía me preguntan y eso qué es y que o qué se trabaja. Pero creo que te da una noción súper abierta de muchas cosas.

Michelle: Es verdad que quizás después necesitas como especializarte un poco más si quieres hacer algo en concreto. Pero a mí me gustó mucho. Mucho, mucho.

Paula: Es que piensan que es inútil y yo creo que es lo que más falta nos hace ahora. La gente no tiene ni idea de su historia, ni idea. O sea, no tienen ni eso. Yo hablo y se hablo con gente de aquí que no saben ni quiénes son los almogàvers. Y yo sí, que yo no soy de aquí. Y es como, no, no, yo creo que, bueno, o sea, eso que si no, la persona que no recuerda su historia, está condenada a repetirla.

Y yo veo que acá es esto, es todo como un círculo. Como la gente se olvida, ah, qué pasó esto, y vuelvan a repetir esto. Y yo creo que es lo que más nos hace falta es recordarnos donde venimos y lo que le debemos también al mundo. O sea, yo veo que, por ejemplo, los españoles actúan como si realmente nunca pasó nada en Latinoamérica. Ay, no, que mucha migración. Y es en plan, ¿es en serio?

Y no estoy hablando de la conquista, ni siquiera de la conquista, ¿vale? No nos vamos a retroceder tanto. O sea, cuando vino la Guerra Civil aquí, en España, particularmente en España, los venezolanos llegaban a Caracas, o a los venezolanos, los españoles llegaban a Venezuela. Y se nacionalizaban el mismo año. Y claro, es un punto, yo no digo que tampoco nos deben, porque no estoy diciendo que nos deben nada, porque son momentos históricos, sino que también pienso que ahora no puedes estar te quejando de la inmigración. O sea, no puedes ser tan caradura.

Porque sí, o sea, el mundo da muchas vueltas, pero muchas vueltas. Y un día estás aquí y un día estás allá. Y un día tú estás aquí y tus nietos están en otra situación. Entonces, no puedes estarte quejando de la inmigración como cuando tus ancestros la usaron. Entonces, yo creo que es este punto, no, no, no es en plan, ahora deme, deme toda la riqueza que me han robado. No, no, tampoco, porque yo creo que es imposible.

Pero tiene un poco de…No sé, de humanidad. Yo creo que es humanidad. Yo creo que por eso es que ahora las humanidades hacen muchísima falta. Lo que pasa es que obviamente no es el trabajo mejor remunerado. Eso ya lo sabemos. Apenas. Apenas yo creo que mi primera introducción a Humanidades fue filosofía. Que era una introducción a la filosofía que era con Antonino. No sé si lo tuviste. Y lo primero que nos dijo a todos fue yo supongo que aquí ustedes están por placer, porque por dinero no. Yo bien, ya, me auguro un buen futuro para mí.

Yo creo que también es muy falso eso, de que no hay dinero. Yo creo que depende de lo que haces con él y lo que tú quieras hacer. Hay gente que realmente no vive por el dinero. Hay gente que, mira, coge lo que ha aprendido y crea algo mucho mayor. Porque la humanidad es lo bueno, es que es muy abierto y realmente puedes hacer muchas cosas. Puedes irte por turismo, puedes irte por patrimonios, puedes irte por los museos, no sé.

Lo que uno le salga de lo que quieras. Entonces yo, o sea, me parece eso muy triste que la gente piense que las humanidades ya no sirven de nada cuando realmente yo creo que lo que más necesitamos ahora.

Michelle: ¿A qué te dedicas ahora?

Paula: Yo ahora sí, yo estoy en marketing ahora y contenta, súper contenta. Pero el punto es yo pongo en práctica lo que aprendí todos los días. Todos los días porque conoces al ser humano de una manera muy, muy profunda.

Y es algo como que no es necesario siempre irte por el, por la carrera más de economía, ¿no? O sea, obviamente, si lo que quieres hacer hazlo. Yo no lo critico para nada. Si la gente le apasiona, genial. A mí lo que me parece triste es que no te apasione y te metas allí por el dinero, porque es que serás infeliz toda la vida. Entonces yo pienso que tú obtienes, o sea, te educas con Humanidades y puedas hacer, no sé, que para mí es como mucho mejor.

Tienes un mundo sin fin de opciones. Tú haces un máster si quieres hacer el máster de un año o lo que sea. Y ya, o sea, lo único, no podemos practicar medicina, pero bueno, ni derecho. Pero, pero todo lo demás. Yo creo que al final lo aprendes. Y algo que te das cuenta salir de la universidad y que nadie te dice es que todo lo aprendes en el trabajo.

Todo, o sea, todo. No, tú puedes utilizar lo que conoces, pero tengo en mis compañeros del trabajo que me dicen que la verdad que estudiar marketing es perder dinero porque realmente todo lo aprendes allí, cuando estás en el trabajo, cuando estás allí. Y yo pienso, si entonces, si ya por sí todas las carreras son un poco así, porque no creo que sea nada más una, creo que todas al final realmente aprendes cuando estás trabajando, entonces estudia lo que te guste.

Si al final, si es verdad que obviamente cuando haces ya las entrevistas, pues puedes encontrarte gente que no, yo quiero alguien especializado en tal cosa, pero es cuestión de buscar, es cuestión de buscar y tocar puertas. Pero es una gran mentira que la carrera te da, no sé, una puerta al, porque al final te piden después másteres o doctorados o lo que sea. O sea, es realmente, haz lo que quieras y lo que te convenga o lo que tú quieras.

Michelle: ¿Cuáles son tus planes de futuro?

Paula: Bueno, pero mira, no, me queda. Ah, este, interesante pregunta. Pues yo creo que mis planes para el futuro son lo primero, el primero es poder encontrar una estabilidad que me ayude a ayudar a más a mi familia.

O sea, yo creo que eso es prioridad número uno. Es el punto de tener una estabilidad tan fuerte, un piso tan fuerte, una estructura tan dura, que si alguien está y me ayuda, yo no me voy a quebrantar por darle ayuda. Yo creo que esto, pues ahora, en el momento que nosotros, que los venezolanos en particular estamos viviendo, la gente que ha tenido el privilegio de salir, porque yo creo que uno siempre tiene que estar muy pendiente de los privilegios que ha tenido, sean pocos o no.

Este o muchos. Es eso, intentar ayudar a los que lo necesitan, sobre todo si es mi familia y mis padres o mi hermana. Para mí eso, yo creo que es el futuro.

Para mí yo estaría muy orgullosa de mí. Sea lo que sea, lo que haga en la vida, lo que sea, es si mis padres están bien y mi hermana está bien. O sea, primordial. Obviamente, pues, seguir con mi pareja actual. Y la parte profesional, yo creo que me veo prendiendo un montón.

Es que yo todavía no, no, no, no, no puedo tener un plan trazado, ¿no? Yo creo que lo que más quiero ahora es aprender y empaparme de todo, de todo lo que, de lo que pueda aprender y lo que pueda saber hacer. Porque al final eso te das cuenta que por mucho que des muchos rumbos, o sea, o un día estás acá y un día estás allá, todo lo usas, de todo aprendes.

Entonces, yo ahora estoy en un punto, porque yo, eso te he comentado que era bastante ansiosa y solía diseñar mi futuro perfecto, ¿no? En plan, estaré, estará trabajando en tal empresa y tanto. Y me he dado cuenta que es mejor, o sea, si es verdad que siempre hay que tener un plan, yo siempre tengo un plan de más o menos cinco años.

Pero, pero para mí yo creo que es aprender ahora, es aprender y la verdad sí de un futuro más lejano, me encantaría estar en organizaciones sin fines de lucro y trabajar en ellas. Y es algo que realmente siempre me he apasionado. O sea, ahora hago voluntariados, hago un voluntariado cada semana que se llama Mujeres para Alante, que ayuda a la mujer inmigrante y está súper bien, me encanta.

Pero claro, ya me gustaría más, un punto más profesional es estar allí y poder ir ayudando poco a poco. Pero bueno, por eso también me apasiona el marketing. Entonces yo creo que podría ser algo que unir a las dos vertientes.

Michelle: ¿Qué es Mujeres Palante y qué haces ahí?

Paula: Ah, Mujeres Palante, las conocí cuando regresé a visitar a mi madre, empezado en marzo. Es una organización que se dedica, vuelve a estar en Barcelona y se dedica a ayudar a las mujeres inmigrantes que necesitan la primera acogida. O sea, es de mujeres que no saben a dónde ir o a dónde referirse.

Entonces tienen bastantes servicios, tienen servicios tanto jurídicos, donde les ayudan sobre todo por los papeles y cosas así las mujeres que han llegado sin papeles, o las mujeres que sufren violencia machista. Esta es la parte jurídica. La parte en que yo más me encargo es la parte socio laboral, que es donde ayudo a las mujeres a hacer currículums, intentar hacerles a veces un correo electrónico, porque algunas no tienen ni correo electrónico, no tienen Skype para hablar con sus familiares.

Muchas vienen sin nada, o sea, sin ningún tipo de contactos. No usan sus derechos aquí tampoco, porque claro, vienen a trabajar y a dar lo mejor de sí, pero no se dan cuenta que a veces la gente se está aprovechando de ellas por no conocer sus propios derechos, incluso como inmigrante, sin papeles. Entonces, es una organización que defiende el derecho a migratorio, es decir, que defiende que uno puede estar donde necesita estar.

Y, bueno, eso es lo que yo me encargo de esa parte del suelo laboral y la parte de primera acogida, que es cuando alguien llega y necesita ser referida a un psicólogo, que también trabajamos con psicólogas sin fronteras para ayudar a mujeres que necesitan ayuda psicológica. Y, bueno, también dan cursos de cocina, de suceso sanitario, para que ellas también puedan ir ayudándose y, pues, formarse. También dan castellano y catalán, cursos de castellano y catalán para las mujeres que también quieran aprender.

También hay incluso hombres, o sea, hay hombres que también se vienen a los cursos. Pero sí, sobre todo, bueno, estamos bastante orientadas también a las mujeres latinas, pero también a las mujeres del Medio Oriente, Oriente y Medio, que es un poco más difícil de hablar con ellas por lo obvio, por la barrera del idioma. Una mujer latina normalmente viene a tocar la puerta y decir mira, necesito esto, ¿no?

Ellas no tanto. Entonces, hay que un trabajo más, es un trabajo más arduo, pero sí que estamos intentando pues también llegar a allí, porque también son mujeres un poco más recluidas en su propio ámbito y lo necesitan. Necesitan también alguien que les guía un poco.

Y bueno, que les guía o que les ayude a los que ellas quieran hacer, porque yo creo que eso es lo más importante de la labor, es que no es algo como, no estamos, no es pobrecita tu desgracia, sino están en empoderamiento femenino, es que necesitas hacer, que quieres hacer. O sea, yo te voy a ayudar a hacer lo que tú quieres hacer. Y entonces, claro, es respetar también la interseccionalidad y la entidad de la persona, ¿no?

No es en plan yo creo que debes hacer esto. No, no, es qué quieres hacer, cómo podemos ayudarte. Si necesitas esto, pues vamos al juzgado. Si necesitas denunciar a alguien, vamos al juzgado. Si no lo quieres denunciar, bueno, está bien, es respetable, ¿no? Todo este tipo de cosas que yo también he ido aprendiendo, pero que estoy enamorada. Ya ves, encantada la vida, encantada, encantada. Porque realmente es un trabajo que te deja súper feliz cuando terminas.

Súper contenta porque sabes que estás haciendo algo que realmente, que realmente alguien, así sea una persona que haya entrado ese día, ayudan de alguna manera. Yo no, al pasar por ello te das cuenta lo difícil que es, ¿no? Te piensas que es muy fácil llegar aquí, no sé, sabes, y tener un trabajo y no lo es, es realmente muy, muy difícil.

Entonces, si yo que tenía la fuerza energética, porque era joven, tenía 19 años cuando llegué a Barcelona, tenía los padres que intentaban ayudarme lo más posible. Yo que me costó a mí pasar por eso. Imagínate personas que no tienen educación, no están estudiando.

Llegaron aquí como pudieron porque tienen hijos que todavía están allá y que los necesitan. Es que es mucho más fuerte también para otras personas. Y yo creo que eso para mí es vital, es algo que ayuda a reconocer los privilegios que uno tiene, sean los que sean, y poder con eso ayudar a los demás que no los tienen.

Para mí eso ha convertido también, esto me ayudó mucho Humanidades. O sea, por eso es que yo estoy tan contenta con la carrera, porque yo quizás si no hubiera estado Humanidades, tampoco nunca me hubiera concienciado tanto. Yo creo que me fui concienciando poco a poco, poco a poco, poco a poco.

Y vamos aprendiendo sobre muchas cosas, ¿no? Entonces, y eso es lo que me me hace abrir esa puerta, y darme cuenta que, bueno, que yo tengo mal, pero que hay mucha gente que tiene mucho peor. Y que ya cuando está, yo obviamente tienes que estar bien, uno tiene que estar bien internamente, yo creo que eso es algo muy, muy, muy importante.

Pero cuando ya lo estés bien, te sientas bien tú, para mí, o sea, los demás pueden hacer lo que quieran. Pero para mí es súper importante. Y realmente que es algo que te llena muchísimo, muchísimo, muchísimo. Yo creo que me llena mucho más que muchas otras cosas que he hecho en mi vida. Y la verdad que estás súper bien, súper bien. Como trabajo por interés, si uno tiene, bueno, el tiempo que tenga y si no tienes, pues no pasa nada.

Pero el tiempo que tenga, o sea, yo, por ejemplo, hoy día es que no puedo ir porque tengo que trabajar o porque X, pero el momento que puedo volver, vuelvo. Y la verdad que ha sido una gran experiencia también porque nunca lo había hecho. Siempre decía, lo voy a hacer, lo voy a hacer, lo voy a hacer y nunca daba el paso. Dicho, vamos, este año lo vas a hacer porque sí.

Michelle: Muy, muy interesante, la verdad es que no tenía ni idea de que estabas metida en eso y voy a poner los enlaces de la fundación en las notas del programa.

Paula: Sí, pues yo tampoco. Yo tampoco y seguro le hubiera necesitado antes. Pero sí, sí, existe. Y la verdad es que yo me lo que me asombra es que hagan tantas cosas, ¿no? Porque no, que no, que no sea tan conocido, porque obviamente no es fundación la caixa. No, es otro, es otro tipo de, de, es más local. Pero también está súper bien.

Michelle: Hablando de tu labor, muchísimas gracias por compartir tu historia. Me acuerdo que cuando hablamos por primera vez y me contaste que habías venido joven y sola a España, pues me quedé muy impresionada. Y respecto a Venezuela, pues yo nunca me había interesado hasta llegar aquí y conocer a la amiga que entrevisté, de Angie, porque siempre le preguntaban por Venezuela, los amigos que tenemos en común.

Y cada vez que hablaba sobre lo que estaba pasando allí, yo no, me costaba mucho asimilar eso que realmente estaba pasando algo así en un país que podría considerar vecino.

Paula: Yo creo que sí, no, y ese es el uno que comparte tu idioma. Y yo creo que también Venezuela ha sido ha sido un poco manejada por la por la publicidad aquí cuando les interesa. Entonces me acuerdo que cuando hubo las elecciones aquí, bueno, yo aprendía, ascendía la televisión y todos los días hablábamos de Venezuela, todos los días.

Cada partido lo que le importaba, no, de Venezuela, se ha partido. Pero ya después pasaron las lecciones más nunca. Y las cosas siguen pasando exactamente igual, ¿eh? O sea, no ha cambiado nada. Pero yo creo que también es cuando uno empieza a recibir inputs y ya después como que ya te vas olvidando. Ah, esto.

Y pasa con mucho. No, nada más pasa con Venezuela, pasa con Siria, pasa con un montón. O sea, lo ves, realmente te contagias un montón y después también yo creo que la información que te bombardea en todas partes también te deja un poco anestesiado, yo creo que deja la gente.

Entonces yo creo que por eso es que con Venezuela la gente sabe, pero tampoco tiene mucha, o sea, tampoco lo sabe. Tampoco realmente entiende muy bien de lo que realmente está sucediendo ahora mismo. Pero bueno, todos tenemos esperanza de que cambie y de que de que algún día la gente pueda volver y aunque sea se pueda reconstruir el país. Realmente es lo único que nos queda ahora mismo y bueno.

Michelle: Muchísimas, muchísimas gracias, Paula.

Paula: Gracias a ti y muy contenta de participar en tu podcast.

Michelle: Esta ha sido la entrevista completa a Paula. Si te ha gustado, no olvides compartir el podcast. Recuerda que estamos en iTunes, ivoox, Google Podcasts, Spotify y YouTube. Gracias y hasta el próximo episodio.

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