En este episodio, Michelle conversa con Ody, una joven cubana a quien conoció en la academia de alemán. Aunque no encaja del todo en el perfil habitual del podcast, su experiencia aporta una mirada valiosa sobre la inmigración y el desarraigo desde la vivencia caribeña en Alemania.
Ody comparte cómo fue su llegada como au pair, los retos de adaptarse culturalmente y el contraste entre Cuba y Alemania, desde lo cotidiano hasta lo político.
🧳 Ideal si te interesa: experiencias de mujeres migrantes, Cuba, choque cultural, vida como au pair en Alemania.
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Bienvenidos a Ni de aquí ni de allí, un podcast en el que escucharás la voz de los hijos de los valientes, los hijos de aquellos hombres y mujeres que abandonaron su país de origen y llegaron a España durante los 90 y principios de los 2000.
Mi nombre es Michelle y seré quien te acompaña en este podcast en el que hablaremos sobre la identidad cultural de los inmigrantes de segunda generación o hijos de inmigrantes hispanoamericanos en España. Puedes encontrar más información acerca de estos conceptos, los países que tratamos y más en bit.ly/nideaquinidealli
Ody: No es, dices, bueno, me voy a hacer un viaje a tal lugar y listo y lo, porque estás pensando, bueno, yo hago tal cosa, sí, pero, y mi familia ya, que esa es el pensamiento de un inmigrante todo el tiempo.
Michelle: El episodio de hoy es una conversación que esperaba tener más adelante, pero, debido a problemas técnicos, he tenido que adelantarla. Esta vez, hablo con Ody, una cubana de 25 años a la que conocí en la Academia de Alemán. Ella no corresponde al perfil de la mayoría de mis invitados, pero aporta luz al tema principal de este podcast, la inmigración.
Antes de pasar a la conversación, quiero disculparme por los ruidos de fondo, pues fue una conversación grabada en la Academia. También quería anunciar que los últimos tres episodios de esta temporada se publicarán espaciadamente, es decir, pasarán a ser una vez al mes en lugar de una vez a la semana. Más adelante hablaré sobre el futuro de este podcast, pero de momento puedo adelantar que tengo pensado continuarlo con chicas y chicos de otros países hispanoamericanos, como Perú, Uruguay o Colombia, entre otras ideas.
Asimismo aprovecho para agradecerte una vez más que nos escuches. Muchísimas, muchísimas gracias.
Pues esta vez me acompaña Ody, Ody Lady. Y me ha salvado la vida porque la verdad es que el último episodio es un desastre a nivel técnico. Así que he tenido que adelantar esta entrevista. Así que, hola Ody, gracias por acompañarme y por hacer esto.
Ody: De nada, Michelle, un placer.
Michelle: Y bueno, este episodio va a ser un poco diferente porque Ody es de Cuba y el podcast, esta primera temporada, está orientada a Venezuela y a Ecuador. Así que Ody, que ha estado escuchando los episodios, me va a hacer algunas preguntas a mí al respecto, en general, y yo algunas a ella porque está en Alemania y es cubana y es Au Pair y también es muy interesante. Así que allá vamos. Ody, ¿en qué momento decidiste venir a Alemania?
Ody: Bueno, Alemania como tal lo decidí cuando se me dio la oportunidad de venir como Au Pair. En general ya tenía decidido siempre, desde siempre, que quería salir de Cuba a otro país a conocer y creo que es el deseo de todos los cubanos. Algunos lo tienen oculto, pero creo que en general es el deseo de todos. Y bueno, el año pasado tuve la oportunidad de de venir aquí a seguir de Au Pair y claro no me lo pensé y vine.
Michelle: Háblame de Cuba. Las diferencias que has encontrado entre Alemania y Cuba, lo que más te ha costado.
Ody: Bueno, en general todo, en realidad todo es muy diferente, completamente distinto. Y ya te he comentado otras veces que Cuba viene siendo como, a ver, me llama mucho la atención que es un país muy pequeño, es una isla y que seamos tan conocidos y, sabes, hay, encuentras tanto de Cuba a veces aquí como el bar y esas cosas que me llaman la atención, pero a la vez es como, es como un país que está fuera del mundo, sabes. Tienes ya varias experiencias conmigo.
Y bueno, salir de ahí es, es algo, hay un cantante cubano que tiene una canción que dice que para saber qué se siente ser cubano tienes que haber nacido ahí y es de verdad muy, y no tengo palabras de verdad para explicarte las diferencias que sientes porque no tiene nada que ver.
Michelle: Me gustaría que pudieses como hablarnos un poco sobre el tema del internet y de la tecnología, de cómo lo has vivido, porque eso es lo que a mí más me, creo que decirme parte del alma es un poco exagerado, pero como que sí que me choca mucho y me duele.
Ody: Sí, claro, desde otro punto de vista, porque para mí es algo no es normal, pero no es lo mismo decir, ah, no, no, no tenemos esto, no tenemos aquello. A la hora de cuando ves la reacción de las personas, cuando sabes, para ti es algo muy normal no tenerlo o no saber algo, y ves que la gente se queda así como, como, no sé, por ejemplo, el internet en Cuba, no teníamos internet hace unos años, poquitos tres años más o menos. Y recién, ahora es que se empieza a abrir internet, pero te he explicado que tienes que ir a un parque o en los hoteles, es donde hay antenas, y tienes que ir hasta ahí, comprar una tarjeta.
O si tienes una cuenta, empezamos pagando 12 UC, que es la moneda, una de las monedas de Cuba, la hora, 12 UC la hora, imagínate 12 euros. Y ahora creo que está como a 1, 1 euro la hora. Pero igual, es un internet bloqueado, si lo vas a pagar más caro que sea libre, tienes que ir a un hotel o lugares así.
Y bueno, normalmente no lo tenemos, hay quien lo tiene en las casas, si es médico o por el trabajo o de alguna manera, pero por lo general no lo tenemos. Y eso sí es algo que me choca muchísimo y que me ha costado, me cuesta mucho trabajo porque es como que voy no sé cuantos años de atrás. A veces quiero hacer cosas y lo siento súper difícil y para la gente es como no, no, no, sí, es muy fácil hacerlo, pero para mí es el idioma y además es como me meto en el mundo de todo lo que es Internet, de hacer todo a través de Internet, que no lo sé, ¿sabes?
El otro día me reí muchísimo en la clase porque hablaba de que la manera que tengo de comunicarme con mi familia, con mi mamá todos los días es a través de email y todo el mundo se quedó como, ¿qué? Estás equivocada, has dicho la palabra incorrecta, esta no es el medio y es que de verdad es el único medio y también lo tenemos hace un tiempo, un poquito antes del Internet, porque tampoco tenías ante correo en tu teléfono. No todo el mundo tiene ordenador, no estamos así.
Michelle: Eso impresiona un montón, al menos a mí, cómo era que lo decías tú, que Cuba era un… ¿que estaba aislado del mundo?
Ody: Sí, de verdad, es como un país que está fuera del mundo. Es lo único, te dije que lo único que me faltó fue llegar en una nave espacial y no en un avión. De verdad. A ver, a veces te hablo de cosas de Cuba y trato nunca de generalizar y de ser absoluta porque para mí no existe nada absoluto. Claro, hay personas que sí están como más actualizadas y saben más de estas cosas porque tienen los recursos ahí, como todo. Igual hay que nunca…que no saben ni de qué le estás hablando. Si le hablas ahora de que existe el Internet libre en otros países, a lo mejor te dicen que no. Es como todo.
Pero en el sentido general es así. No es muy conocido, sí. Es ahora algo nuevo que empieza y con todo eso es muy complicado.
Michelle: Tu experiencia en Alemania como Au Pair es más dura que las de otras personas de otros países, porque para comunicarte con tu familia, tú no puedes hacer videollamada así como… Como yo si quiero ver a mi madre, le hago una videollamada y ya está.
Ody: Bueno, a ver, para mí es muy complicado. Sí, en comparación con otras personas, sí. A ver, siempre hay personas que les toca a una familia peor que la tuya y pasan otro tipo de trabajo. Pero bueno, en ese sentido sí, es complicado. Porque además, los cubanos, por esa cuestión de que no podemos viajar a donde queremos, de que por lo general cuando alguien se va, es porque quiere quedarse con otro país, buscando una manera de mejorar para ella y para su familia. Entonces, eso hace como que siempre cuando alguien se va, es un poco, es algo triste, es algo difícil para tu familia, es algo difícil de aceptarlo y para ti también.
Y además, eso que te acabo de explicar es como lo que hace que seamos tan unidos. Todo lo que vivimos los cubanos es lo que crea nuestra manera de ser. Y somos muy unidos, muy sentimentales, entonces es como el doble, ¿no? No tengo ni manera de hablar con mi mamá todos los días, ni con mi papá ni mis abuelos ni nada. Y además, quizás, no sé, en otros países la gente es como que, bueno, me voy de viaje un tiempo, regreso, y ya tus padres están como más acostumbrados. En mi caso no.
Es la primera vez que salgo de Cuba. Vivía hasta antes de venir con mi mamá y mi abuela siempre, toda mi vida. Y es así para la mayoría. Entonces, es como mi mamá lo está sintiendo mucho, mi abuela también, en general toda mi familia, yo también. Y además, con todo y eso, no tenemos medios para comunicarnos frecuentemente. Sabes, cuando me pasan cosas como que ella me está llamando porque va hasta un parque lejos de la casa, que tiene que tomar una guagua, que es un bus, para quien no lo sabe.
Y me llama y no puedo hablar en ese momento. O estoy, el internet no me funciona o estoy sin batería. Me pongo histérica, como me viste el otro día. Y me pongo súper eso. Y luego, cuando llego a donde está ahí y la veo, me pongo a llorar, como el otro día cuando me fui de aquí. Porque es que, de verdad, es muy, sabes, pasan más de una semana queriendo hablar con tu familia.
Mi mamá es la que más frecuente va porque mis abuelos, por ejemplo, no pueden. Tienen que tomar un transporte, ir hasta un lugar. Depende del teléfono móvil de otra persona. No todo el mundo tiene teléfonos a estas alturas que puedan conectarse al internet. Sí, es complicado. Y sí, se hace muy difícil. Porque también quieres hacer algo más aquí, por ejemplo, en mi caso. Hay quien se plantea regresar así de, bueno, ya está. Si no me fue bien, y bueno, ya.
Porque voy a pasar más trabajo si ahora no está bien y regrese ya. Pero para nosotros siempre como tienes que hacer un poco más, ¿sabes? Que si regresas tengas alguna oportunidad de trabajo y que si no logres algo, ¿en dónde estás?
Y sí, te comes todos los… Te preparas psicológicamente para pasar todo el trabajo que venga.
Michelle: Y bueno, ahora pasa a Ody a preguntarme…
Ody: Bueno, que me llama mucho la atención que haces este podcast. Bien, bien. Y te he preguntado porque me llama mucho la atención y me habías dicho que lo hacías como…a ver, digo, como en honor a todo lo que pasaron… lo que pasaron tus padres, lo que han hecho para que tu y tu hermano crecieran en algún lugar con oportunidades y todo. Y me llama mucho la atención, lo encuentro muy bonito, porque creo que es una manera de recompensarlos, ¿no?
Incluso a todas las personas que hacen eso, porque en verdad no es muy… ¿sabes? Yo no reconozco este tema como un tema muy polémico, que se hable, no sé, se habla de la homosexualidad como un tema muy…pero de la inmigración es como otro punto de vista, ¿sabes? Es como hay mucha inmigración, hay mucho… pero no de esa manera en que la gente investiga o se interesa al detalle por cómo pasan la gente las cosas.
Y me llama mucho la atención porque me identifico un poco con tus padres y tengo mucha curiosidad siempre porque representa para ti. De verdad, yo no he podido todavía escuchar todos tus podcasts. Pero no sé si has hablado de eso con otra persona, pero al final no lo hemos hablado tú y yo ni fuera de estar grabando. Sí, tengo mucha curiosidad por saber cómo sabes un poco más de cómo te sientes tú. Porque al final yo creo que cuando la gente emigra pierdes algo.
Ya pasas a ser otro tipo de persona. Creo que hay como que tres. Unos que se sienten que están en el lugar al que pertenecen, otros que están en un lugar al que no pertenecen por completo. Pero también están como esas personas que van a un lugar que les gusta, que se sienten como que tienen algo que ver. Y a la vez no estás en donde naciste y ya es el de nuevo. Y creo que nunca se vuelve atrás, aunque regreses a tu país.
Creo que ya, la vida te cambia completamente. Pero tú has crecido en un lugar que es como tu país, pero a la vez me imagino que tienes añoranzas y cosas. No sé, es algo…Estoy interesada en las sensaciones que te causan cuando lo piensas.
Michelle: Cuando pienso sobre si soy…
Ody: Sí, sobre tu vida y dónde has crecido y cómo hubieses sido, qué sientes con respecto a tu país.
Michelle: ¿Qué siento con respecto a Ecuador? Mucho amor y orgullo, pero un orgullo no como, ay, yo soy ecuatoriana, vivo Ecuador, no, sino como… Guau, puedo decir que ese es mi país, ¿sabes? Porque pude conocerlo más o menos bien. Mis tíos cuando volvimos, mi hermano y yo, por primera vez, yo con 16, mi hermano con 14, nos llevaron a conocer casi todo el país. Era tan bonito, era tan rico culturalmente que poder decir que eso era parte de mí, que si yo decía, es mío, es porque realmente lo era.
Y saber que eso estaba en mí, de alguna forma, en la historia de mi familia, la historia de donde vengo. O sea, si miras Ecuador, puedes ver todo lo que hay ahí y poder decir que eso es parte de mí, me hace sentir bien. Claro que fue conflictivo cuando estás en eso de la adolescencia, buscando la identidad y tal.
Eso fue muy conflictivo. Porque, en cambio, al estar allí, es lo que es eso, no me sentía de allí, por más que lo intentase, todo el mundo, que me sintiese como en casa. Y claro que me sentía cómoda, acogida, la hospitalidad de Sudamérica es innegable, o sea, es una maravilla. Pero la forma de ver el mundo no es la misma. ¿Sabes? Porque yo he estudiado aquí, en Europa, en España, aunque ahora estoy en Alemania, pero quiero decir que tengo esa visión europea de ver las cosas.
Y era muy triste porque a veces no es que mirara por encima del hombro a la forma de mirar la vida de mis parientes, pero era una forma que para mí era incomprensible. Era como, ¿pero por qué hacéis eso? Que no tenían sentido. Entonces, era como una cosa súper… A mí me chocaron muchas cosas y vi que aunque quisiese quedarme allí, me dolería mucho por todos los golpes que me daría en la forma de ver las cosas.
Ody: Sí. Es que te digo, al final, cuando lo has podido olvidar, no lo has podido olvidar. Sabes, de alguna manera se quedó esa experiencia en ti. Y creo que a lo mejor, incluso, que te ha marcado y te ha ayudado a hacer cosas que ahora haces, o maneras de pensar que puedes tener ahora. Entonces, es lo que creo, no se vuelve nunca a un lugar.
Michelle: Y tampoco, lo que me ha ayudado ha sido a no encasillar a las personas. Y, primero, no encasillarme a mí misma. Y darme cuenta de que no se me puede… Que yo misma no me puedo simplificar en una sola palabra, en un solo algo. O sea, yo no me puedo simplificar como ecuatoriana. Porque no soy solo ecuatoriana.
Pero tampoco soy solo española. Estoy en ese medio. Y estoy rota. Pero no es una rotura como… Sabes, qué tristeza, qué depresión. Sino que estoy dividida en dos. Pero eso no me hace una persona, no sé, defectuosa. Sino que yo siento que estoy más completa. Porque tengo una visión de dos mundos.
Y a la hora de enfrentarme a situaciones nuevas o a personas, soy más empática. Y me esfuerzo más en entender la situación de las personas. Aunque me cueste, aunque sea como conflictivo, sé que esa persona no se reduce solo a una palabra, a una situación, que no se reduce a un contexto.
Ody: Que no puede reducir a una persona solo por algo. Que te lo tomes desde el punto de vista positivo. Y a ver, yo tengo una prima aquí. Claro, es cubano. Y mi prima está casada aquí, tiene una niña. Y siempre ha tratado de vincular a la niña con Cuba. Es decir, no la quiere criar como que eres alemana.
Sabes, tienes parte y parte. Y van todos los años a Cuba, claro, también pueden hacerlo. Y la niña siente esa parte de ella, de esas raíces cubanas. Lo interesante es que es pequeña, pero que creo que también toma eso como lo tomas tú. Sabes, de que sientes orgullo de que, bueno, yo puedo conocer dos mundos completamente diferentes. Puedo hablar dos lenguas distintas.
Y eso te beneficia en eso, en poder comprender cómo son las personas de un lado y cómo son de otra. Y, bueno, yo creo que se podría, no sé cómo decirlo, trabajar un poco más. Por eso me gusta esto que haces. No, de verdad, porque me gusta encontrar un punto medio, y que más personas sepan que está bien un poco de cada cosa, y no como que si esto es superior ya que es menos o no. Que están al mismo nivel, que uno no es más que otro.
Sino con cosas diferentes. Porque al final las personas que conozco, que tienen un poco de aquí, un poco de allá, se sienten súper bien de serlo y de conocerlo. Y estaría muy bien si fuese un poco más, ¿sabes? Si se revolucionara esa palabra muy típica de mi país.
Michelle: Revolucionara.
Ody: El tema un poco más, a sentido general. Sí, eso.
Michelle: Me encanta. También es como en Venezuela, que hay un discurso muy marcado.
Ody: Sí, eso es muy típico. Yo no soy de eso. Estoy muy apartada de todos esos temas. Pero es algo que escuchas por la calle.
Michelle: En Cuba.
Ody: Sí, claro. En Cuba los temas te tocan. Sí, siempre todo tiene que ver con revolución, con socialismo, sí, lees el periódico, sí, ves la televisión, sí, no sé, hacen alguna actividad cultural, también que está relacionada con política, socialismo, revolución.
Todo, todo, todo, todo. Les a escuelas, ahí no se separa una cosa de otra. Todo, lo que es cultura, educación, todo tiene que ver con política y con lo mismo. Sí, hija, vemos eso.
Michelle: Que cansancio.
Ody: Sí, cansa mucho, porque de verdad quieres como separar un poco las cosas, ¿no? A veces quieres salirte un poco de esos temas tan políticos y, sabes, y vivir otras cosas y ya está. Pero todo tiene una cosa que ver con otra, todo está relacionado.
Sí, pero ya conoces venezolano y por lo que pude escuchar de cómo está Venezuela y eso, va a cambiar a Cuba.
Michelle: ¿Cambiará a Cuba?
Ody: Sí, va a lo mismo. Me llama la atención porque de verdad dices sí, sí, Venezuela está como Cuba, está haciendo revolución y no sé qué. Pero tú te imaginas que, para mí, yo me imagino que Cuba es el único que es así. Y haber escuchado esa entrevista que hiciste a muchachos venezolanos me llamó mucho la atención. Aunque mientras iba escuchando, me parecía que estaba describiendo Cuba y decía: En serio, ¿Venezuela? Parece que está hablando de Cuba.
Pero sí, es así, muy fuerte. ¿Cómo has visto la vida de tus padres o cómo ha sido todo este tiempo que tus padres han vivido a través de ellos? ¿Cómo lo que te cuentan ellos?
No, cómo lo has visto tú, ¿no? ¿Cómo eso que te han transmitido? ¿Cómo ha sido para ellos?
Michelle: En general, ¿a qué te refieres?
Ody: Desde esos cuentos de su país, a los cuentos de España cuando llegaron, a cómo en su vida, cómo ha sentido tú, la vida de tus padres.
Michelle: O sea, lo que ellos me han dicho, ¿cómo me lo han explicado a mí?
Ody: Sí, y también cómo los ha interiorizado. Cómo crees que…?
Michelle: O sea, los movimientos como cuando decidieron salir de Ecuador y tal. Pues yo era pequeña y no entendía muy bien las cosas. Primero salió mi padre de Ecuador. Yo era pues muy apegada a mi padre, ¿sabes? Como todas las niñas.
Ody: Sí.
Michelle: Y lo pasé muy mal, sufrí muchísimo. Simplemente, recuerdo que me dijeron, sí, se fue a España. Y recuerdo que mi madre compró un mapa mundi para enseñarnos dónde estaba España. Y era en plan, Ecuador está aquí abajo y España está aquí. Y veía a mi hermano y era como, bueno, vale, ahora sé dónde está, ¿sabes? Sé que sufrí mucho y que yo era una alumna muy buena, o sea, allí se califica sobre veinte, pues yo siempre sacaba diecisiete y para arriba, diecisiete, dieciocho, diecinueve.
Ody: Te quedas ocho años.
Michelle: Sí, siete, siete años. En ese momento, mis notas bajaron, o sea, que empecé a sacar nueves, ochos, que eso es como casi un cero, ¿sabes? Luego ya me acuerdo muy borroso cuando mi madre empezó a hacer los papeles para viajemos todos a España. Y me acuerdo simplemente de hacer colas, de hacer unos fotos, si no unos pasaportes y cosas así, o sea, lo recuerdo como muy borroso. Cómo me lo han explicado ellos, pues siempre ha sido como… Cuando vimos la oportunidad de que se podía salir, pues salimos porque también cerraron la frontera, que ya no se podía acceder tan fácilmente, que tampoco era fácil, pero que ahora es mucho más difícil.
Llegamos, creo, dos o tres días antes o un día antes de que cerrasen la frontera.
Ody: ¿Llegaron a España?
Michelle: Sí, mi madre y yo, y yo y mi hermano.
Ody: Pero por frontera.
Michelle: O sea, dicen la frontera, pero es en plan la…
Ody: Los permisos, la salida.
Michelle: Sí, como que era imposible entrar después tan fácilmente, que entramos, no sé, no sé cómo entramos porque tampoco me puse mucho al tema, pero que era como el límite. Y me acuerdo de eso porque lo mencionaban mucho, ¿sabes? No sé si mis tías o alrededor, no lo sé, pero sí que lo decían mucho.
Luego como lo viví, pues yo solo estaba feliz de estar con mi padre, era como eso no me importaba, eso lo de más me daba igual. Y no tengo como recuerdos de una infancia dura y triste, sino como, o sea, normal, no fue fácil, no fue fácil porque…
Ody: Claro, por eso es una adaptación y por si no…
Michelle: Sí, porque habían palabras que eran diferentes, sí, sobre todo en el tema de las palabras. Luego tuve que aprender el catalán, pero el catalán se hizo bastante natural. No éramos los únicos niños migrantes, ¿sabes?
Y entonces habían más niños, te juntabas con ellos porque llegamos también a un barrio que recibía mucha inmigración, entonces… multicultural, o sea que era bastante… estabas acompañado en esa sensación de…
Ody: Que no eres la única que está en esa situación.
Michelle: Exacto. Luego el tema de estar legales, de las tarjetas de residencia primero, luego la nacionalidad… Y solo me acuerdo que para la nacionalidad mi padre siempre estaba con un montón de carpetas cuando preparaba para presentar la solicitud.
Ody: Un montón de dolores de cabeza, imagino.
Michelle: Sí, pero siempre era el que llevaba… Tiene mucha paciencia, muchísima paciencia en temas de papeles porque ejerció algo de abogacía, derecho en Ecuador, entonces ya estaba acostumbrada a lidiar con papeles. Teníamos que ir a firmar cosas y hacernos fotos.
Como que no descansaron ni mi padre ni mi madre hasta que tuviésemos la nacionalidad todos y estuviésemos tranquilos y no tuviésemos que preocuparnos más por tarjetas de residencia. Porque las tarjetas de residencia hay que renovarlas cada año, luego creo que son cada tres, pero no estoy muy segura porque ya no me acuerdo. El objetivo era tener la nacionalidad para despreocuparnos de tener que estar haciendo cosas con tarjetas de residencia.
Y nos dieron la nacionalidad cuando yo tenía 15, 15 años o 14 años o así. Y ya después, claro, yo en ese momento pensaba que todos los padres hacían lo mismo, o sea, los padres que habían immigrado. Pero luego cuando fui creciendo o iba conociendo otros hijos de inmigrantes y me di cuenta de que sus padres no habían hecho la nacionalidad y luego ellos tenían problemas porque ya habían cumplido la mayoría de edad y tenían que tener permiso de residencia y buscarse la vida para tener permiso de residencia, en ese momento me di cuenta de Dios, o sea, gracias por mis padres, porque mis padres se pusieron las pilas y no descansaron.
Ody: Eso es muy típico, muy típico, a modo de no ofender, por mis experiencias de Latinoamérica, ¿sabes? En estos tiempos cambia un poco porque por lo menos en Cuba hay más influencias de otros países, de estos países de Europa más avanzados y la mentalidad cambia un poco. Pero creo que era muy típico de no pensar mucho en mañana, de estar como sin expectativa y se vive el hoy y ya está.
Y luego vienen esas cosas así, esos problemas como las experiencias de tus amigos. Y al final, ¿sabes? Al final cuando eres niño no puedes hacer nada. Prácticamente tu futuro lo están diciendo tus padres.
Michelle: Entonces yo llegué, o sea, ese ejercicio de valorar y apreciar lo que hicieron ellos como que ha sido progresivo, que no fue como, bum, se me encendió la bombilla, sino que ha sido conociendo gente, viendo cómo lo han vivido otras personas, viendo la libertad que tengo yo, gracias a que ellos hicieron lo que tenían que hacer, aunque en realidad lo ves y dices, o sea, no tenían por qué hacerlo, pero lo hicieron porque fueron responsables.
Ody: No, a ver, yo no creo tanto como la palabra ser responsable, porque hay muchas maneras de ser responsables, incluso quedándose en Ecuador o no. Si no, es que creo que eso es como el punto para estar orgulloso, un poco de lo que es el latinoamericano. No haces las cosas por ti.
Por lo menos mi experiencia, las personas que conozco, por lo menos cubanos, te vas y emigras, pero la mayoría de las veces, el mayor porcentaje de las personas no lo están haciendo simplemente pensando en sí mismo. Lo haces pensando en tu familia. Sabes, tu viviste en esta parte, quizás tus padres pasaron muchísimo trabajo, porque con una edad, cierta edad y dos hijos, emigrar y salir de tu país, de tu cultura, a pasar humillaciones incluso en otro país, por mínimas que sean.
A ver, en mi experiencia aquí, no puedo decir he sido humillada, pero sí ha pasado momentos en los que me he sentido como muy humillada y comprendida también. Porque para mí mi situación es una cierta situación y de momento hablas con alguien de aquí y dicen la gente que está grave son los que están en la guerra, tú estás aquí y extrañas y estás triste hoy, es porque tú quieres y poder regresar a tu país. Sabes, no ven las cosas desde tu punto de vista.
Y eso pasa y muchísimas cosas más porque te digo, no digo que yo le estoy pasando difícil en comparación con otras personas. Pasa todo el que migra. Y la mayoría de las veces no es para irse y vivir su vida, sino pensando o en los hijos o en la familia o en alguna manera de que tu familia genera mejores o que tus hijos, en este caso de tus padres, tengan un futuro.
Pero algo que se dice muy fácil y en unos minutos son años y días y noches y dolores de cabeza y muchísimas lágrimas y eso que a veces a mí me queda mucho como la gente ve otros problemas, otras situaciones, sabes?, como muy grandes, muy graves, pero creen que no se fijan en esos detalles, creen que son cosas que la gente hace porque quiere, ah, migraste es porque quisiste, pero no se detienen a ver porque hicieron esos pequeños detalles como que pasan de la cosa.
Michelle: Yo creo que es algo muy bonito lo que acabas de decir, o sea, yo sé que mis padres me quieren, sabes?, pero no sé hasta qué punto podría ponerlo con palabras porque lo del… claro, yo ya salí, o sea, ya me sacaron y yo crecí y no, pero nunca podré llegar a entender lo que es para ellos, lo que fue para ellos dejar a toda su familia detrás.
Incluso esto es algo súper duro, que mi padre lo pasó mal y yo lo sé porque lo viví de acerca y su madre se puso muy enferma y falleció y él no pudo estar en sus últimos días y mi padre estaba muy unido a su madre, a mi abuela, y él no podía volver porque acababa de llegar, no tenía la tarjeta de residencia que le asegurase volver y tampoco tenía los medios económicos para ir porque pagarse un viaje, ya sabes, es costoso.
Ody: Lo sé, porque mis dos abuelas se han enfermado. Esto es donde yo aquí. Y sabes, es un año de Au Pair que la gente, como te digo, si lo ves desde el punto de vista de hablar con alguien de aquí, es como bueno que te regresas.
Yo me lo planteé, pero de verdad es una decisión, es una situación en que si lo miras desde un punto de vista dices, pero porque no lo haces. Pero si lo miras desde otro punto de vista dices, si regresas, sé que no es algo más. Y te estás prácticamente jugando la vida, si lo dices de alguna manera. Es tu oportunidad, es tu chance, es algo como muy importante. Y es así, son situaciones, sabes, llegan momentos tan difíciles como en este caso mío. Gracias a Dios ahora están mejor.
Pero fueron a los pocos meses de estar aquí y yo decía, no entiendo porque esto… Y me viene a suceder esto en este momento, es que no entiendo por qué tengo que estar en esta situación. Y bueno, pasan como le pasó a tu papá que desgraciadamente ya, pasa lo peor y no estás
Y qué haces, tiras todo por la bota y regresas. En ese momento tienes que pensar como un poco más frío y decir, es la vida, es el paso que di y cuando lo di sabía que podían suceder estas cosas y ahora no queda de otro que, sabes, cambiar en asumirlo y ya está. Y te digo más, no puedes ni siquiera llorar todo el tiempo.
Porque las personas que están a tu alrededor, por ejemplo aquí quizás en el trabajo, no sé qué, no te entienden tu dolor de la misma manera que tú. Y no puedes hacerlo. Tienes que simplemente llorar en silencio o cambiar en una sonrisa para los demás.
Y eso es súper difícil. Yo de mis familiares que tengo en estos países, el que tengo aquí y todo eso, a veces no entendía cuando estaba allá un poco, a veces la actitud, ¿sabes? Hay cosas que me desesperaban muchísimo y que es lo que yo soy súper sentimental. Me ponía como que y a veces fue un poco de frialdad de alguna manera. O incluso estás allá en tu país y ves que tu familiar no vino cuando se enfermó tu abuelo o cuando le pasó algo. A su papá va y te quedas como bueno, ¿y por qué no?
Y no le entiendes hasta que tú no lo vives. Y mi primo me dice algo que es muy cierto, ¿sabes? Uno va creando como uno de coraza, es una especie de protección porque sino no sobrevives. Las cosas así, esas cosas, momentos difíciles, no sólo cuando tienes un familiar enfermo en general, cuando extrañas, cuando de verdad te sientes fuera de lugar, vívelo para ti, ¿sabes? En tu noche, en tus momentos, en ese día que tienes mal, pero no puedes estar siempre así cuando estás en estos países. Cuando tienes hijos, supongo, en el caso de tus padres, no puedes estar todo el tiempo demostrándole que estás triste y que te sientes mal y que extrañas y que hoy no, ¿sabes?
Tienes que ser muy fuerte para hacerlo. Y es un momento como tener otra cara y para ello es como si todo está bien y todo está no sé qué. Pero es muy complicado un mismo cuerpo tener esas sensaciones encontradas. Por eso es súper difícil. Creo que yo estoy muy orgullosa de todo. De verdad, en Cuba el tema de la migración es súper común.
Creo que somos reconocidos a nivel mundial como emigramos. Y de verdad, ahora que vivo esta experiencia, que no sé si será definitiva o no, de verdad, no tengo idea. Pero este tiempo aquí me ha hecho reflexionar muchísimo. Como es el cubano, como, bueno, general, Latinoamérica, porque ya conozco otras personas también de ahí que pasan cosas así. Y a valorar cuánto se sacrifica la gente por otra. Porque al final no tienes ni siquiera una vida. Puedes vivir muchas cosas aquí, el que esté estable, el que ya tiene una economía. Pero al final si tienes familia allá y eres esa persona que sigue haciéndolo para tu familia, al final no puedes ni siquiera disfrutar de todo. Es un lazo que no se corta, que no se corta nunca.
Lo sé, porque, por ejemplo, mi tío se fue y yo era muy pequeña. Y gracias a mi tío mi vida fue mucho más ligera allá. Toda mi familia. Y me pongo a pensar cuántas cosas no pudo hacer él, ¿sabes? Con su vida, en vez de dedicarse a cada año a venir a visitar a su familia y a traerle cosas y a ayudarlos económicamente para que su familia pudiera tener una mejor vida. Cuanto no es, dices, bueno, me voy a hacer un viaje a tal lugar y listo.
Y lo, porque estás pensando, bueno, yo hago tal cosa, sí, pero y mi familia allá, que esa es el pensamiento de un inmigrante todo el tiempo. Yo creía que era solamente el cubano de cierta manera, pero no, porque ha conocido varias personas aquí y a veces les pregunto y me dicen, también es así, también es así. Y es muy, para mí es un consuelo, de verdad.
Y lo aplaudo y quiero, me gusta, no sé, que la gente conozca también de eso, que no crean que la gente lo hace porque es como así ya. Quiero irme, creo que a nadie le gusta estar fuera de tu país, lejos de tus familias, de tus amistades y pensar sobre todo, no va a volver nunca a ser lo mismo, ¿sabes? Es plantearte, que nunca te vas asentar. Te pierdes la vida de tus amigos, de tus familiares, te pierdes esos momentos y no regresan. Y eso para mí es de aplaudir. Lleva muchísima fuerza, no creo, no solamente para mí, es admirable lo que hacen otras personas, ¿sabes?
Eso que te decía, lo sé. Estudiar, sí, que todos somos iguales a nivel sensual y que, sabes?, son temas muy puntuales que a nivel mundial son como muy…
Pero estos temas, por eso te digo y te repito, me llama mucho la atención que tu le hicieras, porque creo que es la primera vez que escucho de alguien que quiere que las demás personas conozcan sobre esos temas que son súper importantes.
Michelle: Gracias, Ody.
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